Política Monetaria
año los precios de lo que
compramos?"
inflación crece
muy rápido?"

año los precios de lo que
compramos?"
inflación crece
muy rápido?"

monetaria?"
impulsar la economía
o frenar la inflación? ”
decisiones de política
monetaria nuestro día a día
y de qué forma cumple su
objetivo para que nos sigan
alcanzando nuestros
ingresos?”

monetaria?"
impulsar la economía
o frenar la inflación? ”
decisiones de política
monetaria nuestro día a día
y de qué forma cumple su
objetivo para que nos sigan
alcanzando nuestros
ingresos?”


Durante el proceso de toma de decisiones de política monetaria, la Junta tiene en cuenta una serie de análisis de expertos, modelos económicos y consultas con el equipo técnico que le ayudan a dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿cómo está la economía actualmente?; ¿hacia dónde está yendo?; ¿cuál sería el nivel de tasa de interés de intervención adecuado para llevar la inflación a la meta y conducir la economía a operar con plena capacidad?

También busca identificar los factores que explican el comportamiento de la inflación, la producción del país y otras variables internas y externas, así como prever lo que se puede esperar de todas estas variables a futuro. Con base en toda esta información, la Junta Directiva se esfuerza por entender qué puede estar generando presiones sobre la inflación: ¿son causas originadas en la oferta o en la demanda?, ¿persistirán en el tiempo o se normalizarán sin que sea necesario intervenir?, ¿qué estarán esperando los ciudadanos sobre la inflación?

Dar respuesta a todas estas preguntas requiere mucho rigor y capacidad de análisis, pues las causas de la inflación no siempre son evidentes y en ocasiones no pueden ser controladas por la política monetaria. Por ejemplo, el Banco no puede evitar que se presenten fenómenos climáticos como sequías y heladas, derrumbes que bloqueen las vías o asuntos de orden público, como protestas y paros que afectan temporalmente la oferta de productos en las ciudades. Tampoco puede incidir en las regulaciones de tarifas de servicios públicos, gasolina y transporte, entre otros.

Una vez la Junta ha estudiado las recomendaciones del equipo técnico y analizado toda la información disponible, se reúne para evaluar y discutir los argumentos del equipo técnico y la posición expuesta por cada miembro. La decisión sobre el nivel de la tasa de interés se toma por mayoría y las principales consideraciones y factores son anunciados a la opinión pública en un comunicado que se hace al final de cada reunión de política monetaria.
mantener la inflación
controlada?”
la decisión sobre el nivel de
la tasa de interés? ”

mantener la inflación
controlada?”
la decisión sobre el nivel de
la tasa de interés? ”


Cuando la Junta determina y comunica el nivel de la tasa de interés, se desata una cadena de acontecimientos que influye en la economía de diferentes maneras, recorriendo diversos caminos que, con cierto rezago, terminarán por cumplir el objetivo de controlar la inflación.
Cada uno de estos caminos es un canal de transmisión de la política monetaria y nos importa entenderlos, porque a través de ellos las decisiones del Banco de la República tienen un impacto en nuestras decisiones económicas y bienestar.
CANALES DE TRANSMISIÓN
Imaginemos un caso:
Los pronósticos de la Junta muestran que la inflación puede aumentar alejándose de la meta del 3% anual y determinan que las causas de este aumento no están relacionadas con fenómenos transitorios que afectan la oferta, sino más bien con aumentos no esperados de la demanda.
Con base en esto la Junta decide hacer un incremento en la tasa de interés de intervención y esta decisión empieza a recorrer distintos canales.
Veamos cómo funcionan cuatro de ellos:

CANAL DE TASA
DE INTERÉS
Ver +

CANAL DE
Crédito
Ver +

CANAL DE
TASA de
cambio
Ver +

CANAL DE
expectativas
Ver +
La Junta Directiva aumenta la tasa de interés de intervención, la cual representa lo que les costará a los bancos comerciales y a otras entidades financieras obtener dinero con el Banco de la República.

En esta situación, lo más probable es que también aumenten las tasas de interés del mercado interbancario, es decir, las tasas a las que los bancos se prestan recursos entre ellos.

Para las entidades financieras ahora es más costoso solicitar recursos entre sí o con el Banco de la República, así que irán a conseguirlos directamente con sus clientes. Para hacerlo, aumentan la tasa de interés de captación, es decir, lo que nos pagan por mantener nuestro dinero ahorrado o invertido con ellas.

Guardar el dinero en el banco se convierte en una opción muy atractiva, dado que nos remunerarán con intereses más altos y, por eso, más personas tomarán esa decisión.

Eduardo, por ejemplo, acaba de recibir la prima laboral y estaba pensando en ir a la playa con su familia. Pero, al enterarse de que su banco aumentó la tasa de interés con la que remunera los ahorros de sus clientes, decide aplazar su paseo porque sabe que, si guarda el dinero de la prima, en unos meses este tendrá más dinero.

Como Eduardo, otras personas y también muchas empresas deciden ahorrar o invertir su dinero en los bancos (abriendo productos como los CDT), en lugar de gastarlo.

Al decidir ahorrar, empezamos a demandar menos de los bienes y servicios que consumimos habitualmente (la demanda en la economía disminuirá) y esto hace que los precios al consumidor crezcan a un ritmo más lento. Si Ana nota que cada vez menos personas vienen a comprar arreglos a su floristería, hará promociones o ajustará los precios a la baja para incentivar la compra, y así intentará vender lo más que pueda antes de que se le pierda la producción.

Por esta vía vemos que, con un incremento en la tasa de interés de intervención, la Junta Directiva del Banco de la República pone en marcha una serie de sucesos relacionados con las tasas de interés que incentivan a los hogares y empresas a depositar su dinero en los bancos, lo que disminuye la demanda y, eventualmente, termina por reducir el ritmo de crecimiento de los precios en la economía, lo que aporta a controlar la inflación.

La Junta Directiva aumenta la tasa de interés de intervención, la cual representa lo que les costará a los bancos comerciales y a otras entidades financieras obtener dinero con el Banco de la República.

En esta situación, lo más probable es que también aumenten las tasas de interés del mercado interbancario, es decir, las tasas a las que los bancos se prestan recursos entre ellos.

Para las entidades financieras es ahora más costoso solicitar recursos entre sí o con el Banco de la República, así que lo primero que hacen es ir a conseguirlos directamente con sus clientes. Para lograrlo, aumentan la tasa de interés de captación, es decir, lo que nos pagan por mantener nuestro dinero ahorrado o invertido con ellos. Todo esto les genera mayores costos y, para compensarlos, se hace necesario incrementar sus recursos, aumentando gradualmente la tasa de interés de colocación, es decir, lo que nos cobran por otorgarnos créditos.

Si las tasas de interés de colocación suben, tendremos que pagar más intereses por el dinero que pidamos prestado, así que decidiremos no pedir créditos ahora mismo, dejando para más adelante el endeudamiento para la compra de ciertos bienes y servicios (en el caso de las familias), o la financiación de planes de inversión (en el caso de las empresas). Ana, por ejemplo, pensaba comprar a crédito una camioneta de domicilios para su floristería, pero se entera de que las tasas que están cobrando los bancos por los préstamos han subido y decide dejarlo para después. Sabe que, si se endeuda ahora, los intereses serán muy altos y, al final, la camioneta va a terminar costándole mucho más.

Como Ana, otros empresarios y también muchos hogares reducen sus gastos de inversión y consumo en un momento en el que no es favorable pedir créditos. Nos endeudamos menos con las entidades financieras y, por lo tanto, consumimos e invertimos menos. Esto significa que la demanda de bienes y servicios de la economía tenderá a disminuir.

Si esto sucede de forma generalizada para un número considerable de bienes y servicios representativos de lo que compramos en el país, seguramente el ritmo de crecimiento de los precios disminuirá, lo que quiere decir que se controlará la inflación.

Por esta vía vemos que, con un incremento en la tasa de interés de intervención, la Junta Directiva del Banco de la República desencadena una serie de sucesos que desincentivan a las empresas y familias a la hora de pedir créditos, lo que disminuye su inversión y consumo y, por ende, la demanda de la economía, reduciendo las presiones sobre la inflación.

La Junta Directiva del Banco de la República aumenta la tasa de interés de intervención.

Un incremento de la tasa de interés del Banco de la República induce un aumento gradual de las tasas de interés del mercado colombiano, incluyendo las de los títulos del Gobierno, entre otros. Inversionistas de todo el mundo decidirán, entonces, invertir en este tipo de instrumentos financieros porque obtendrán una mayor rentabilidad que con títulos emitidos, por ejemplo, por (instituciones o) gobiernos de otros países.

Como en Colombia no usamos yenes, ni rublos, ni pesos argentinos (así como ni en Japón, ni en Rusia ni en Argentina se puede pagar con pesos colombianos), para hacer sus inversiones los extranjeros comprarán pesos colombianos y, a cambio, entregarán dólares estadounidenses.

De esta manera, aumenta la cantidad de dólares disponibles en Colombia. Al haber mayor oferta de dólares, estos se hacen menos escasos y su precio tiende a bajar. Así, el valor de cada dólar que compramos en Colombia será menor: hay una apreciación del peso colombiano respecto al dólar, es decir, que la tasa de cambio disminuye.

El precio del dólar afecta directamente las transacciones que hacemos con otros países, especialmente aquellas que tienen que ver con las importaciones (compras) de bienes y servicios de otros países y con las exportaciones (ventas) de los mismos a otros países.

Cuando la tasa de cambio baja los ingresos de los exportadores se reducen, ya que sus ventas se hacen en dólares y por cada dólar recibirán menos pesos, lo que significa un menor valor para las exportaciones. Además, algunos productos nacionales se pueden hacer más caros para los extranjeros, lo que reduce, a su vez, nuestras exportaciones (demanda externa).

Por otro lado, como los productos importados se hacen más baratos para nosotros (por cada dólar estaremos pagando menos pesos), parte de la demanda que se iba a orientar a productos nacionales, se destina a la compra de productos importados.
Asimismo, como algunas empresas compran en el exterior parte de los insumos para sus procesos de producción, un menor valor de estos productos abarata sus costos.

Cuando las exportaciones disminuyen y las importaciones aumentan, el efecto en las exportaciones netas (exportaciones menos importaciones) será negativo. Esto contribuye a reducir la demanda total de bienes y servicios del país (demanda agregada). Además, como algunos costos de producción están disminuyendo, estos se terminan reflejando en menores precios de sus productos.
Ambos efectos reducen las presiones sobre la inflación.

Por esta vía vemos que, al fijar un incremento en la tasa de interés de intervención, la Junta Directiva del Banco de la República desencadena una serie de acontecimientos que influyen en las exportaciones y las importaciones del país, aportando a la disminución de la demanda agregada y, por lo tanto, controlando la inflación.

Cuando tenemos un banco central responsable, capaz de manejar la política monetaria de forma coherente y así controlar la inflación, confiamos en él y en las decisiones que toma su Junta Directiva. Esta credibilidad que tenemos en el banco central es un elemento vital de la política monetaria.

La Junta Directiva del Banco de la República aumenta la tasa de interés de intervención y, al hacerlo, envía un mensaje claro al país en el que asegura que usará todas sus herramientas para que la inflación se mantenga cercana a la meta del 3% anual. Con esto busca incidir en nuestras expectativas sobre el valor que tendrá la inflación en el futuro.

Cuando confiamos en que el Banco cumplirá correctamente con esta labor y creemos que la inflación será baja en el futuro, podemos formar nuestras expectativas de inflación, es decir que creemos que en el futuro la inflación se mantendrá cerca a la meta.

Las expectativas cobran aquí vital importancia. Imaginemos que, desde hace muchos años, María tiene una panadería en la que compran pan y toman café los vecinos del barrio. Ella sabe que cada año tiene que subir los precios de sus productos porque también aumentarán los costos de su negocio (insumos, salarios, arriendo, seguros, servicios públicos). Para calcular el incremento de sus precios y negociar con sus proveedores, María se basa en sus expectativas de inflación. Como confía en que el Banco actuará para garantizar que los precios al consumidor crezcan cerca del 3%, ajusta el precio de sus productos en un porcentaje cercano a ese 3%.

Si, como María, todos conocemos, entendemos y confiamos en la efectividad de las decisiones de la Junta Directiva del Banco, es muy probable que ajustemos los precios de los bienes que vendemos y los servicios que prestamos de forma moderada y cercana a la meta del 3%. Así, el nivel general de los precios al consumidor mantendrá un ritmo de crecimiento bajo y estable.

Cuando los ciudadanos creemos que el Banco hará bien su labor y cumplirá su meta, contribuimos a anclar las expectativas de inflación alrededor de 3% anual. Con estas expectativas ajustamos nuestros precios, y así contribuimos a mantener la inflación controlada.

En esta página has visto como el Banco de la República se
pone en marcha todos los días para traernos bienestar.
Has aprendido que, para cumplir con su misión de mantener la inflación controlada, nuestro banco central cuenta con décadas de trayectoria, con una Junta Directiva autónoma e idónea, con un equipo técnico compuesto por expertos economistas, con políticas económicas bien pensadas y estructuradas, y también cuenta con nosotros.
Cuenta con todos los ciudadanos que, al conocer y entender su labor, tomamos decisiones informadas que contribuyen a reforzar sus políticas y preservar el valor adquisitivo de nuestra moneda.

Si quieres conocer más o aclarar algunos de estos conceptos, visita nuestro contenido de Profundización y Glosario y recuerda seguirle la pista al Banco de la República, que es de todos los colombianos.