EL GERENTE GENERAL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA, JOSÉ DARÍO URIBE, PRESENTA: “SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA COLOMBIANA”

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1. INFLACIÓN

En septiembre de 2016 la inflación se situó en 7,27%, reduciéndose por segundo mes desde su máximo nivel del año observado en julio (8,97%). Esta desaceleración, mayor que la prevista, se explica principalmente por el menor ritmo de aumento en el precio de los alimentos y, en menor medida, por la moderación en los incrementos de los precios de bienes y servicios más impactados por la fuerte depreciación nominal pasada. Lo anterior sugiere que los efectos de los fuertes choques transitorios de oferta (El Niño y la depreciación nominal), que desviaron la inflación de la meta, se están empezando a diluir a una velocidad mayor que la esperada. 

 

El promedio de las medidas de inflación básica se desaceleró pero a un ritmo más lento: su mayor nivel del año alcanzado en julio (6,61%) descendió a 6,29% en septiembre. En el mismo periodo las expectativas de inflación también han cedido, aunque las de 2017 aún superan la meta: la de los analistas a uno y dos años se sitúan en 4,23% y 3,65%, y las que se derivan de los papeles de deuda pública a 2, 3 y 5 años se encuentran alrededor de 3,6%. 

 

Al evaluar el comportamiento de los precios y las expectativas de inflación, las estimaciones del equipo técnico del Banco sugieren que en los siguientes meses la inflación continuará con  su convergencia a la meta. La desaceleración en los precios de alimentos debería continuar al menos hasta el primer trimestre del siguiente año, debido a la mayor oferta en este grupo, especialmente de los perecederos. Se espera que el traspaso de la fuerte devaluación pasada del peso a la inflación se siga diluyendo. El debilitamiento de la demanda estaría contribuyendo más a la desaceleración de la inflación que en meses pasados. Adicionalmente, en la medida que las expectativas de inflación tiendan a anclarse en 3%, los mecanismos de indexación de precios serán más compatibles con la meta.

 

 

2. CRECIMIENTO

Los indicadores de actividad económica para el tercer trimestre de 2016 indican que el aumento del producto habría sido más bajo que el del primer semestre del año, con unas dinámicas de la demanda externa e interna más débiles que las proyectadas tres meses atrás. El crecimiento promedio de los socios comerciales de Colombia ha sido bajo y menor que el previsto, hecho que se ha reflejado en un pobre desempeño de las exportaciones del país (diferentes a bienes básicos). Coherente con el deterioro del ingreso nacional, la demanda interna habría continuado ajustándose. A esto se sumó el choque negativo en la oferta que generó el paro camionero, el cual terminó afectando de forma significativa varios sectores de la economía. Con esto, y con las nuevas cifras de actividad del cuarto trimestre, el equipo técnico redujo el crecimiento más probable para todo 2016, desde 2,3% a 2%, con un nuevo rango proyectado entre 1,5% y 2,5%.

 

Este contexto macroeconómico apunta hacia un ajuste, algo más rápido que el previsto, del exceso de gasto sobre el ingreso, situación que sugiere una corrección del desbalance externo más acentuada que la proyectada un trimestre atrás. De esta forma, el equipo técnico redujo el pronóstico del déficit en la cuenta corriente desde 5,3% a 4,7% como proporción al PIB (equivalente a US 13,2 mil millones). La desaceleración del producto y el menor desbalance externo, son reflejo del ajuste requerido en la economía colombiana debido al choque negativo al ingreso nacional que el país viene enfrentando desde mediados de 2014. En consecuencia, el crecimiento del producto que ahora es sostenible en el tiempo es menor que el observado en años previos al choque petrolero.

 

 

3. BALANCE DE RIESGOS Y TASAS DE INTERÉS

La economía colombiana continúa ajustándose a los fuertes choques registrados desde 2014 y el déficit en la cuenta corriente está disminuyendo gradualmente. La dinámica del producto ha sido más débil que la proyectada, la inflación ha descendido pero sus expectativas para 2017 superan la meta. Los efectos de los choques transitorios de oferta que han afectado la inflación y sus expectativas han comenzado a revertirse y se espera que esta tendencia continúe. 

 

Con la información actual, los riesgos de que la economía registre una desaceleración más acentuada que el deterioro del ingreso nacional y que la convergencia de la inflación a la meta en 2017 sea más lenta que la prevista parecen estar balanceados Con esta evaluación de riesgos, la Junta Directiva consideró conveniente mantener inalterada la tasa de interés de referencia en cada una de las reuniones de agosto, septiembre y octubre. Nueva información sobre el comportamiento de los precios y la demanda agregada dará mayores indicios sobre la velocidad de la convergencia esperada de la inflación a la meta y de la intensidad, naturaleza y persistencia de la desaceleración económica. 

 

La Junta también consideró que, ante los efectos negativos de la caída en los precios del petróleo sobre las finanzas públicas, el proyecto de Reforma Tributaria presentado por el Gobierno al Congreso Nacional de la República constituye una acción fundamental que contribuye al crecimiento de largo plazo, al reforzar la sostenibilidad fiscal, propender por la estabilidad macroeconómica de la economía y disminuir la percepción de riesgo del país.     

Viernes, 4 Noviembre 2016
13:39